![]() |
| Sometimes, the sky's grey... |
Es tiempo de
cambios, por mucho que nos empeñemos en quedarnos anclados en un lugar para
siempre, viviendo una y otra vez las experiencias que ya forman parte de tu día
a día, sin atreverse si quiera a subir la persiana para ver más allá de la luz
de las rendijas.
Ojalá pudiésemos
quedarnos en el lugar que nos vio nacer, crecer, aprender, sonreír y llorar.
Rodeados de las mismas personas, repitiendo cada instante como si nunca hubiese
ocurrido. Pero no. La vida tiene reservados otros planes para nosotros. Y
debemos aceptarlos, se supone. Pero, ¿qué hay con todo lo que quedas atrás?
Porque sabes que ya nada nunca volverá a ser como antes, en aquel lugar en el
que el miedo ni siquiera se atrevía a mirar más allá del umbral de la puerta, y
ahora parece que lo llevamos por sombra.
Crecer es aprender a
despedirse. ¿Es triste? Mucho. ¿Es el final? Para nada. Porque, seamos francos.
¿Qué sería la vida sin un poco de riesgo? Nada más que un triste juego aburrido
y gris.
![]() |
| ...just to show us the light inside our mind. |
Ya nunca volveremos
a tener 9 años. Ahora somos unos adultos, a punto de comenzar una nueva vida,
con miles de decisiones que tomar y muchas ganas de vivir. Es una faena crecer,
pero depende del punto de vista con el que lo miremos. Porque quizá en otro sitio,
donde el sol ilumina de otro modo, más intenso y prometedor, y las nubes
parecen tener un color más claro, podamos encontrar los ojos perdidos en la
multitud de la gente, el sonido de carcajadas procedentes de primeras veces,
nuevos recuerdos y mucha nostalgia, mientras la lluvia oscurece nuestros ojos
recordando nuestra vida pasada, pero el amanecer de un nuevo día, sin embargo,
vuelve a pisarnos otra vez los talones.


No hay comentarios:
Publicar un comentario